Reserva Natural
Santa Catalina
Nuestro territorio
700 hectáreas en el partido de Lomas de Zamora, tercer distrito más poblado de la provincia de Buenos Aires. Uno de los últimos y más grandes remanentes de naturaleza en el corazón del conurbano bonaerense.
Datos clave
Un refugio natural en el corazón del conurbano
La Reserva Natural Santa Catalina cuenta con 700 ha y se encuentra en el partido de Lomas de Zamora, el tercer distrito más poblado de la provincia de Buenos Aires. Cumple un rol estratégico fundamental en una de las regiones más densamente pobladas del país.
Santa Catalina es uno de los últimos y más grandes remanentes de naturaleza en el corazón del conurbano bonaerense.
Beneficios para la comunidad
La Reserva contribuye con enormes beneficios a la salud física y emocional de la población circundante.
Un ecosistema único en el conurbano
En la reserva conviven dos unidades de paisaje con altísimo valor ecológico, cultural y científico.
La Laguna y su Humedal
320 ha de humedal de alto valor ecológicoLa laguna de Santa Catalina y su contexto conforman el sector menos intervenido y de mayor diversidad natural de la reserva.
Este humedal constituye un refugio crítico para la fauna silvestre y regula los ciclos hídricos de toda la cuenca, desempeñando un papel ecológico que excede largamente los límites del predio.
El Sector Agronómico y los Talares
Relieve elevado · Paisaje histórico y botánicoEl sector de mayor altura alberga los edificios universitarios y el paisaje que evolucionó con la explotación agrícola escocesa: viejas instalaciones de tambos, viveros, bosques de especies exóticas con gran diversidad fúngica.
Aquí se encuentran remanentes únicos de los talares —el bosque típico del noreste bonaerense— con Coronillos (Scutia buxifolia), Talas (Celtis tala), Molles (Schinus longifolius) y una notable población de Tembetarí (Zanthoxylum rhoifolium).
Una historia fascinante
Santa Catalina tiene una historia institucional que precede a la mayoría de las universidades del país. Desde los primeros colonos escoceses en el siglo XIX hasta su declaración como espacio protegido, el lugar fue escenario de hitos de la ciencia y la innovación argentinas.
La zona era un extenso paisaje de pastizales pampeanos, bañados, arroyos y lagunas. Con la llegada de 200 inmigrantes escoceses y la conformación de una colonia agrícola, comienza la transformación de la Estancia Santa Catalina.
La Provincia adquiere el predio y funda la Escuela Práctica de Agricultura, iniciando una historia de instituciones educativas de primer nivel.
Nace el Instituto Agronómico-Veterinario de Santa Catalina —el más antiguo del país— y el Haras provincial. De sus aulas egresaron los primeros ingenieros agrónomos y médicos veterinarios de América Latina.
El predio pasa a la administración nacional, bajo uso de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
Se crea el Instituto Fitotécnico, que desarrolla variedades de trigo, cebada, centeno, lino, maíz y mostaza —especies de alto valor forrajero, alimenticio y cultural. El siglo XX trae también la fragmentación del predio: sectores cedidos al Tiro Federal, Fabricaciones Militares y la UNLZ.
Los edificios de Santa Catalina son declarados sitio histórico por el Estado Nacional, la Provincia y el municipio —una distinción triple poco frecuente en el país.
Organizaciones vecinales impulsan la protección del sitio. Se sanciona la Ley 14.294, que declara a Santa Catalina Reserva Natural Provincial. Al tratarse de terrenos de dominio privado, la reserva atraviesa más de una década sin que su protección pueda hacerse efectiva.
El Ministerio de Ambiente llegó a un acuerdo con la UNLP para implementar la Reserva. En febrero de 2025 se firmó un convenio entre ambas instituciones, el municipio de Lomas de Zamora y la UNLZ, resolviendo un conflicto con más de 100 años de historia.
Visitá la reserva
¿Querés conocer
Santa Catalina?
Próximamente la Reserva abrirá sus puertas al público. Seguí las novedades de INTERRA para conocer la agenda de actividades, visitas guiadas y oportunidades de participación.
¿Hay algo importante
para transformar?
Podemos trabajarlo juntos.